Registra lo que comes y lo que sientes y descubre qué se repite. Cada alimento se valora contra tu intolerancia, con su motivo y, cuando la hay, su fuente.
El semáforo valora los alimentos desde tu intolerancia a la fructosa, con su motivo y, cuando la hay, su fuente. El catálogo distingue las preparaciones de un mismo alimento: el nombre solo no dice todo.
Cuando cargas una intolerancia en tus resultados, los alimentos que alcanza se marcan con precaución, y el aviso explica que no es una reacción del sistema inmune. Informa, no prohíbe: lo decides con tu médico.
Registra comidas y síntomas con su hora. Cuando un alimento aparece antes de un síntoma, Cognia guarda la coincidencia y, si se repite, sube de nivel y te muestra cuántas veces. Si el síntoma llegó antes de las 11:00, en las comidas mira también lo de ayer desde el mediodía.
Si cargas en tus resultados una intolerancia a un alimento concreto (con todas sus preparaciones) o a una palabra, que alcanza todo lo que la lleve en el nombre, el aviso aparece al buscar un alimento y en su ficha. Con Premium, cargas y editas esos resultados.
Haz una foto de lo que comes o descríbelo con la voz. La IA lo interpreta y tú lo revisas antes de guardar. Las funciones de IA tienen un límite según tu plan.
Al registrar un síntoma puedes activar el seguimiento cada cierto número de horas. Responde «ya pasó», «sigue igual» o «está peor» y, cuando termina, queda guardado cuánto duró.
La intolerancia a la fructosa no tiene preguntas de alarma propias en Cognia. Sí hay avisos por niveles, con la página del NHS detrás, para síntomas como dolor abdominal, vómito, diarrea o sangre en las heces.
Con Premium, exporta en PDF comidas y síntomas del período que elijas.