Cognia valora los alimentos desde tu hepatitis, con el motivo y la fuente cuando la hay, y guarda tus síntomas y tratamientos para que llegues a la consulta con datos.
El semáforo valora un alimento desde tu condición, no «en general». Cada valoración trae su motivo y, cuando la hay, su fuente. Se informa, no se prohíbe: tú decides.
El catálogo distingue las preparaciones de un mismo alimento (crudo, cocido, frito, horneado…), porque no significan lo mismo para tu condición.
Guarda tus medicamentos y suplementos con su pauta (cada tantas horas, una vez al día, días de la semana o según necesidad) y Cognia te avisa en el teléfono. Queda el registro de tomas.
Si una comida, un suplemento o un medicamento aparece antes de un síntoma, Cognia guarda la coincidencia. Si se repite, sube de nivel y te muestra cuántas veces. Es un patrón para comentar con tu médico, no una causa probada.
Al registrar un síntoma puedes activar el seguimiento: Cognia vuelve a preguntar cada cierto número de horas y, cuando pasa, guarda cuánto duró.
La hepatitis no tiene preguntas de alarma propias en Cognia. Sí hay avisos por niveles, con la página del NHS detrás, para síntomas como dolor abdominal, vómito, fiebre o confusión, según tus respuestas.
Puedes sacar una foto de un hemograma y la IA lo lee; también registras creatinina, glucosa o colesterol, con aviso si un valor sale de rango. Cognia no tiene marcadores hepáticos como transaminasas o bilirrubina.
Puedes guardar un contacto de emergencia. Si es usuario de Cognia y acepta, le llega siempre un aviso urgente, y uno de evaluación urgente si así lo eligió. Cognia no llama a emergencias: muestra el número de tu país y abre el marcador.