Casi nadie sabe cuánta proteína comió ayer. Cognia la suma por ti a partir de lo que registras, con porciones reales, y te enseña de dónde vino.
Cada alimento trae sus macros, y los platillos que armes suman los de sus ingredientes. Guardas tu desayuno una vez y vuelve con sus números hechos: en un objetivo que se mide en meses, eso es lo que hace que no lo abandones.
Es una de las pocas áreas de la app donde casi todo lo que hay es qué sumar, no qué quitar. Buscas un alimento y te dice qué aporta para este objetivo y por qué.
Registra las sesiones y el peso, y míralos junto a lo que comiste. Dos meses de datos responden mejor que cualquier opinión a si lo que estás haciendo va hacia donde quieres.