En una mala temporada, recordar cómo fue la semana pasada es casi imposible. Cognia guarda lo que registras para que puedas mirar atrás con datos en vez de con memoria, y llevarlos a tu consulta.
Anotas comidas, sueño, energía y ánimo, y la app cruza unas cosas con otras. Te enseña coincidencias con su número de veces y su respaldo —no causas—, para que tengas algo concreto que contar en consulta.
Si tu tratamiento es un IMAO, hay alimentos altos en tiramina —quesos muy curados, embutidos fermentados, chucrut, salsa de soya, miso— que importan de verdad, y la app te lo dice con la ficha oficial del medicamento delante. Con otros antidepresivos esa advertencia no aplica, y también te lo dice: un aviso que sobra es un aviso que se deja de leer.
Pautas de tratamiento a la hora que elijas, con su historial de dosis. Si un día no registras nada, no pasa nada: la bitácora está para ayudarte, no para puntuarte.