Es la confusión que más veces manda a alguien al hospital: los productos «sin lactosa» llevan la misma proteína de leche, que es justo lo que da la alergia. Cognia lo dice sin rodeos, alimento por alimento.
Embutidos, panes, salsas, cultivos iniciadores. Buscas el alimento y ves qué lleva antes de dárselo a tu hijo, sin tener que descifrar una etiqueta en el pasillo del súper.
La leche de cabra comparte buena parte de la proteína de la de vaca, y los yogures vegetales han tenido retiradas por leche no declarada. Y al revés: el kéfir de agua no lleva leche, aunque el nombre lo parezca. La app distingue, y dice cuándo hay que mirar la etiqueta igualmente.
Qué comió, qué le pasó y cuándo. Cuando toque probar la reintroducción, la decisión se toma mirando lo escrito.